5 maravillas de la Mezquita de Córdoba que debes conocer

El monumento andaluz que despunta sin competencia como el más visitado de los últimos años, resulta ser nada más y nada menos que la Mezquita de Córdoba.

Ello no responde al azar ni a la casualidad ni mucho menos. Ello es el resultado del fantástico y continuo flujo de visitantes que descubren cada uno de sus rincones y espacios y que saben transmitir con posterioridad la grandeza de lo que han visto.

Convencidos de que el próximo en disfrutar de semejante espectáculo serás tú, te proponemos que en tu visita a esta ciudad, te recrees especialmente en estas 5 maravillas integradas en la Mezquita-Catedral de Córdoba y que, bajo ningún concepto, debes pasar por alto.

5 maravillas dignas de admirar:

  1. La Torre: El inicialmente alminar y con posterioridad torre campanario de la Catedral de Córdoba exhibe en la actualidad una imagen impecable que por desgracia no siempre fue así, pues en diferentes épocas ha ido sufriendo deterioros e importantes desperfectos, unas veces por abandono y otra como resultado de catástrofes naturales. Tras múltiples trabajos acometidos, la Torre hoy preside radiante con la figura de San Rafael Arcángel, Custodio de Córdoba, coronando la misma.
  2. La sillería del Coro: Imponente la obra realizada en madera por Pedro Duque Cornejo entre los años 1748 y 1754 y que la muerte evitó que el maestro pudiera presentar personalmente al fallecer precisamente dos semanas antes de la inauguración oficial de la obra ya culminada. Los asientos o “Sitiales” se disponen en dos niveles y representan Santos de Córdoba y escenas del Antiguo y Nuevo Testamento.
  3. El Mihrab: el espacio más sagrado de la religión musulmana dentro de sus templos es precisamente el Mihrab, que en el caso del existente en la Mezquita de Córdoba se compone de una pequeña habitación en forma de polígono de 7 paredes que culmina en una hermosa bóveda que asemeja la forma de una concha marina. Su imponente portada de entrada sostenida en un arco de herradura está precedida por otra maravillosa cúpula como antesala.
  4. Las Capillas Cristianas: en el año 1236, el Rey Fernando III convierte la Mezquita de Córdoba en templo cristiano y por ende en la Catedral de la ciudad. Es entonces cuando se producen un serie de modificaciones arquitectónicas entre las que descantan numerosas pequeñas capillas dedicadas a diferentes santos de la cristiandad. Adosadas a lo largo de los 4 muros, norte, sur, este y oeste, destacan algunas como la Capilla Real, Capilla de Ntra. Sra. de la Concepción, del Espíritu Santo, Capilla Mayor, de San Antonio de Padua….y un larguísimo etcétera, dignas de ir descubriendo una a una.
  5. El Patio de los Naranjos: Imponente antesala de la entrada al templo propiamente dicho, el Patio de los Naranjos recibe este nombre en honor a los 98 naranjos que lo componen. Situado en la zona norte del recinto, es un espacio acotado que dispone de seis puertas que conectan con las diferentes calles de su alrededor. Destacan en su interior las fuentes de Santa María y del Cinamomo.

Lo más aconsejable no sólo para la visita a la Mezquita de Córdoba sino para toda la ciudad en sí, es recurrir a las visitas guiadas, pues de esa manera se saborea la historia de cada uno de los miles de rincones maravillosos que la componen.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *