Córdoba, Patrimonio de la Humanidad

Vista de Córdoba y sus puentesA nadie se le escapa que el principal reclamo de la ciudad de Córdoba es su impresionante patrimonio cultural y monumental, con el que puede presumir de palacios e iglesias, monumentos a pie de calle, la obra de pintores clásicos, arte contemporáneo y una gastronomía muy personal. Todo esto repartido por un casco histórico en el que sus enrevesadas calles y callejas ya son, de por sí, un monumento en sí mismas.

Se podría decir que la Córdoba actual es la mezcla perfecta de la esencia de las tres culturas que, con el paso de los siglos, han ido dejando su huella y forjando la idiosincrasia de esta ciudad que es eterna: moros, cristianos y judíos.

Esta realidad ha sido reconocida por La Unesco que le ha concedido a Córdoba tres títulos de Patrimonio de la Humanidad, que la ponen a la cabeza de entre las ciudades más importantes del mundo con este distintivo: la Mezquita Catedral desde 1984, el Casco Antiguo (que pasa por ser uno de los más grandes del mundo por extensión) en 1994 y la Fiesta de Los Patios, desde 2012.

Por añadidura, Córdoba aporta su granito de arena para que también España disfrute del nombramiento del Flamenco y la Dieta Mediterránea, como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad desde 2010.

No debemos perder de vista que La Unesco concede estos nombramientos con la finalidad de identificar, proteger y, más aún, preservar un abolengo cultural o natural que se considera especialmente valioso. El Organismo concesionario estima que Córdoba se ha hecho más que justa merecedora de ostentar estos títulos, con los derechos y obligaciones que conlleva y que están orientadas a conservar el incalculable legado recibido del pasado, para disfrutarlo hoy y poder transmitirlo, con toda su pureza, al futuro.

Los reclamos son muchos y a cual mejor: el gran icono de la Mezquita Catedral, las Iglesias Fernandinas, el Alcázar y Caballerizas Reales que en su día fue casa de los Califas que gobernaron Al Andalus, Medina Azahara que fue la capital del mundo occidental donde se forjó el Califato independiente de Abd al-Rahman III, el barrio de La Judería auténtico laberinto lleno de embrujo e historia, los Baños Árabes, museos como el de Julio Romero de Torres y una gastronomía que nos invita a tapear y disfrutar en cualquier rincón de esta bendita ciudad que es Córdoba.

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