Platos típicos de córdoba (I)

platos-tipicos-cordobaEl trabajo y el esfuerzo de muchos profesionales de muy diversos ámbitos y el amor a la tradición y la rica historia de la propia tierra, han hecho que Córdoba sea hoy la capital gastronómica de Andalucía. Este reconocimiento es fruto de la laboriosa recuperación del recetario mozárabe y judío, para ponerlo en los primeros puestos del escalafón, a base de pureza, originalidad y calidad.

Así, nos encontramos con delicias que no se elaboran en otro lugar del mundo, sólo en Córdoba, como puede ser el Salmorejo. Es el plato típico por excelencia; delicada salsa para tomar con cuchara, a base de un gazpacho espesado y que se presenta acompañado de múltiples guarniciones. También se puede usar para acompañar a frituras, tortillas, pescados, etc…

Igualmente nos podemos recrear hablando de los flamenquines, las alcachofas al montilla, o degustando sabrosas recetas árabes que se han ido manteniendo intactas hasta nuestros días, como el cordero a la miel.

También es Córdoba referente en la elaboración de platos con la carne de caza, gracias a su riqueza cinegética.

En cuanto a los postres, el Pastel Cordobés encabeza la nómina de creaciones típicas de nuestra tierra, seguido de innumerables delicias elaboradas con las antiguas recetas que han ido pasando de generación en generación.

Y no podemos olvidar los vinos con los que regar estos manjares. Córdoba tiene el privilegio de contar con la zona Montilla-Moriles, que por ser única en el mundo, produce una variedad de vinos finos, secos, olorosos y afrutados, que permiten el perfecto maridaje con cualquier plato que deseemos elaborar. En el apartado del vino dulce, extraído directamente de la uva pasa secada al sol, la estrella indiscutible de esta carta de vinos privilegiada: el Pedro Ximénez.

En este post vamos a detenernos en algunos de los platos típicos que nos ofrece esta riqueza gastronómica, para continuar desgranando en posteriores aportaciones, el resto de posibilidades

Los vegetales

La despensa de Córdoba en cuanto a frutas y hortalizas, cereales y verduras, la nutre El Valle del Guadalquivir, que destaca por la frondosidad de sus tierras. Lo que en otros lugares se utiliza como simple acompañamiento de carnes y pescados, en Córdoba se ha logrado elaborar como platos individuales, con personalidad propia, que ocupan un lugar destacado en los mejores recetarios: hablamos de berenjenas, alcachofas, tomates, habas, espinacas y un largo etcétera.

También se ha trabajado desde antiguo en Córdoba con los productos silvestres propios de las distintas estaciones del año: granadas, higos chumbos, membrillos; frutos secos como piñones, castañas, avellanas y bellotas; hierbas como vinagreras, espárragos, tagarninas, hinojos, collejas, hierbabuena, ortigas, romero, tomillo, albahaca, etc. Tampoco nos podemos olvidar de las setas que, en una amplia variedad de especies, se recolectan en sus entornos naturales.

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